EN DOS SEMANAS SE REÚNE LA ASAMBLEA UNIVERSITARIA PARA ELEGIR AL NUEVO RECTOR

Llega de la mano del desembarco de Ingeniería, Económicas, Humanidades y Psicología

Faltan 11 días para que la asamblea universitaria elija al rector de la UNLP para el cuatrienio 2018-2022. Con el gabinete de Fernando Tauber (capítulo II) definido, hoy en el Rectorado hay certezas políticas y un proyecto académico ambicioso pero, claro está, con resultados inciertos: hablará el tiempo. La certeza Nº 1 es que, tras 14 años, Periodismo fue quitada de la conducción política de la Universidad.

¿El proyecto? Una “mejora sustancial en la calidad educativa” y “un importante aumento en la cantidad de egresados”. Objetivos centrales que ya fueron plasmados en el plan de gobierno, subrayan en 7 y 48.

En el plano político también destaca el definitivo desembarco de Humanidades en la conducción de la Universidad, un rol central para Psicología, y un Tauber que en esta segunda etapa estará flanqueado por representantes de facultades con mucho peso político (y propio), como lo son Económicas e Ingeniería.

Pero antes de ir al gabinete vale adentrarse en el cambio más significativo que presentará. Una breve reseña. En 2004, tras el fallido intento de reelección de Alberto Dibbern, el entonces decano de Arquitectura, Gustavo Azpiazu, se impuso al doctor en Letras José Luis De Diego por 96 a 66 votos.

Azpiazu contaba con el apoyo del radicalismo y de grupos independientes. De Diego era el candidato del “progresismo de izquierda” que siempre encarnó Humanidades y del peronismo universitario conducido por Periodismo.

Así las cosas, el arquitecto asumió debilitado, en una Universidad que recién empezaba a salir de una época en la que “entraban los técnicos a cortar la luz por falta de pago”, recuerdan en el Rectorado. Fue cuando Tauber se hizo cargo de la secretaría política (la secretaria general) y se sustanció una alianza política, valga la redundancia, que marcaría a la conducción de la casa de altos estudios hasta el 2015: Periodismo (por entonces “el” peronismo universitario) se incorporó a la gestión y rompió con Humanidades.

En ese momento los rectores tenían periodos de 3 años con una reelección. Azpiazu presidió la UNLP entre 2004 y 2010, Tauber fue secretario general en ambas gestiones, y el periodista Carlos Guerrero fue prosecretario de relaciones institucionales (2004-2007) y prosecretario general (2007-2010).

En 2010 asumió por vez primera como rector Fernando Tauber. El nuevo estatuto, en vigencia desde 2008, extendió la presidencia a 4 años pero sin reelección. Carlos Guerrero fue el secretario general.

En 2014 llegó el recordado y cuestionado enroque. El astrónomo Raúl Perdomo pasó de vicepresidente a rector y Tauber, de rector a vice. En tanto, otro periodista, Leonardo González, asumió la secretaría general que conservará hasta el 14 de este mes.

Se creará el área de políticas educativas en salud, la cual quedará bajo el mando de Psicología

Pero en esos años pasó mucha agua bajo el puente. La facultad insignia del peronismo universitario, Periodismo, se vistió de ultrakirchnerista bajo la conducción de Florencia Saintout. Ese vestido no se lo puso todo el justicialismo de la UNLP, por lo que la ruptura interna y la derrota a nivel país en 2015 hicieron el resto. Hoy la facultad de diagonal 113 perdió peso, y en la gestión que se viene se quedaría con el área de extensión, pero ya no jugará en la mesa chica del Rectorado.

La secretaría general quedará en las manos del actual prosecretario, Patricio Lorente, y la secretaría de presidencia en las de Betina Rolfi, dos personas del riñón de Tauber.

La vicepresidencia académica será para el dos veces decano de Económicas, el radical Martín López Armengol. En ese área, más concretamente en la secretaría de asuntos académicos, pisará fuerte Humanidades, pues el elegido para ocupar el cargo es el (también dos veces) decano de la facultad del ex BIM 3, Aníbal Viguera. Ciencia y técnica seguirá bajo el mando de Marcelo Caballé (Ciencias Naturales).

SALUD UNIVERSITARIA

Pero la gran novedad viene con Psicología bajo el brazo. Se creará el área de políticas educativas en salud, que dirigirá la decana saliente de esa unidad académica, Edith Pérez. “Nace como programa. Y tendrá la misión de integrar toda la oferta académica en materia de salud de la Universidad y, a la vez, coordinarla con el sector público. Allí entran Medicina, la Escuela de Salud, Odontología, Psicología, carreras de Exactas, departamentos de Veterinaria, entre otros”, anticiparon a este diario en el Rectorado.

La otra vicepresidencia, la institucional, estará a cargo del decano de Ingeniería 2010-2018, el peronista no kirchnerista Marcos Actis.

Bajo su órbita estará extensión universitaria, que quedaría para Periodismo; la secretaría de arte que, de más está decirlo, será para Bellas Artes y, con seguridad, bajo el mando de su decana Mariel Ciafardo, y la secretaría de relaciones institucionales hoy en manos de Informática. Allí, todavía no hay un nombre definido.

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